Buenos Aires, 8 de marzo.- Después de la humillación que le propinó Newell’s en Rosario, Vélez recibió a Belgrano con el objetivo de cambiar la pálida imagen que dejó en su último compromiso. Además, el empate de Colón ante Gimnasia le dio la posibilidad de mantenerse cerca de la cima del torneo Final.
Pero el golpe recibido a los 12 minutos del primer tiempo condicionó al "Fortín". Una muy buena combinación entre César Pereyra, Lucas Pittinari y Guillermo Farré fue suficiente para que el "Pirata" se ponga en ventaja. A pesar de los esfuerzos defensivos, la desprolijidad en la marca dejó a un Sebastián Sosa indefenso. El 1 a 0 prematuro hizo reaccionar a un equipo que salió con una actitud muy pasiva al José Amalfitani.
Las proyecciones de Agustín Allione, el equilibrio de Héctor Canteros y la potencia de Lucas Pratto fueron esenciales para configurar un circuito ofensivo amparado en la técnica de Mauro Zárate. Antes de la finalización del primer acto, Juan Carlos Olave tuvo que lucirse en más de una ocasión para evitar el tanto del hombre que negó vestir la camiseta de la selección chilena.
La presión del dueño de casa no mermó durante el complemento y a los 120 segundos de la reanudación del partido, la gran figura de la noche marcó el 1 a 1. En un descuido defensivo, el oriundo de Haedo quedó mano a mano frente al guardameta visitante y le reventó el arco para alcanzar la igualdad. A pesar de su flojo comienzo, los del "Turu" Flores sabían que estaban para quedarse con el triunfo.
Cuando el cronómetro de Germán Delfino marcaba los 15 minutos, Mauro Zárate cambió el rol de goleador por el de armador. El virtuoso atacante encaró por el sector derecho y tras varios amagues habilitó a Agustín Allione, para que éste la empuje hasta el fondo de la red. El 2 a 1 reflejaba perfectamente lo acontecido en el campo de juego. Además, la expulsión a Sebastián Carrera significó la resignación del combinado de Ricardo Zielinski y Vélez todavía estaba para más.
El sello definitivo lo marcó Lucas Pratto. En un contragolpe perfecto, el ex Genoa sentenció la velada con una exquisita definición. El grito de desahogo del entrenador representó la lucha que está viviendo la entidad de Villa Luro. Con un plantel reducido, para participar también de la Copa Libertadores, los porteños siguen creciendo día a día aplicando la misma fórmula que le trajo resultados positivos en el pasado: apostar por las divisiones inferiores.
