Vélez Sarsfield, con un equipo alternativo ya que la semana que viene debutará en la Copa Libertadores, le ganó anoche como local a Gimnasia y Esgrima de la Plata por 2-1, en la 3ra. fecha del Clausura.

Con este resultado, los dirigidos por Gareca se ubicaron transitoriamente en la cima de las posiciones con siete unidades, una más que Godoy Cruz, que mañana recibe a Independiente.

Vélez fue claramente superior durante los 45 iniciales y justificó con creces el triunfo parcial.

A los seis minutos y en la segunda llegada a fondo, Zárate, sobre el costado derecho del área, metió un pase hacia atrás para Cabrera, cuyo remate fue desviado por el chileno Ormeño y terminó dentro del arco de Sessa.

En el local tampoco se puede dejar de reconocer la inteligencia de Caruso para entrar y salir de área y así generar espacios para la llegada de los volantes.

Sobre el cuarto de hora, el árbitro Cristian Faraoni no sancionó un claro penal de Sessa al "Burrito" Martínez y encima amonestó al volante de Vélez.

Gimnasia sintió sobremanera el impacto del rápido gol en contra, al punto que fue superado por su rival en todos los sectores del campo.

Villar no creaba juego, mientras que Ahued y Rinaudo no podían cortar los circuitos del local en la zona central, por lo que la pelota no le llegaba casi nunca a los delanteros Stracqualursi y Pérez.

El conjunto de Gareca volvió a avisar con un cabezazo de Zárate después de un tiro de esquina de Cabrera desde el sector derecho.

Y sobre los 25 minutos, el local amplió la diferencia. Cabrera ejecutó un tiro libre desde la derecha, Ahued la "peinó" en el camino y Tobio entrando por detrás de todos, venció a Sessa con un cabezazo.

A partir de entonces, el dueño de casa se dedicó a mover la pelota y cuando aceleró generó peligro, como a los 34m. con un derechazo apenas desviado de Zárate.

Sin embargo, a los 39m. Gimnasia alcanzó el descuento con un cabezazo de Pérez después de un corner de Ahued desde la derecha.

Gimnasia levantó su producción en el período final, pero careció de un conductor para generar maniobras y punzantes. Así, lo suyo fue todo voluntad y nada de claridad.

El local, mientras tanto, mantuvo el orden y buscó progresar de contraataque a través de Zárate, pero el "Roly" no encontró compañía en Caruso, quien bajó sensiblemente su producción.