El hiper extenso torneo de 30 equipos ya se devoró casi un cuarto del mismo y San Martín aún no pudo celebrar una victoria ante su gente. Tres empates en igual cantidad de partidos en el Hilario Sánchez en este 2015 es la ecuación no deseada. Esta noche, desde las 21.30 horas, busca ponerle fin a esa sequía cuando reciba a Tigre, un equipo que plasma en la cancha la idea de su técnico, Gustavo Alfaro, uno de esos coach que hacen de la austeridad una marca registrada.
El Verdinegro tiene muy claro que su pelea en esta temporada es con los otros nueve equipos que subieron a Primera, apuntando claro a mantener la categoría. Por ahora, esa misión está cumplida aunque la necesidad de una alegría en Concepción comienza a pesar. Más aún si se tiene en cuenta que en la anterior presentación, en el 1-1 ante Boca, perdió para el resto del año a su jugador de campo más importante, Carlos Bueno, por la ya archiconocida fractura que le provocó Agustín Orión. Sin el charrúa y todavía sin definir si alguien vendrá en su lugar, la falta de gol en el equipo de Carlos Mayor es el punto más flaco. El promedio es de un tanto por partido, aunque las chances que genera son muchas más y entonces, ahí entra en acción la falta de contundencia. Se trata de un déficit que sí o sí deberá eliminar o al menos disminuir. Un dato claro en este sentido es que el DT cambia para este partido el compañero de ofensiva de Marcos Figueroa. Mayor le dará titularidad por primera vez a Eric Aparicio, relegando a Gustavo Pinedo Zabala, titular ante la Academia hace una fecha. En el medio, regresa Marcos Gelabert y aparece Michel Covea por la derecha, pasando Mauro Bogado al centro del campo. Y en defensa, Raúl Iberbia, ya recuperado de sus anginas, toma el lateral izquierdo. El resto, no se toca pese al 0-2 ante el último campeón doméstico.
Siete puntos de 21 en juego, para un 33% es el presente del verdinegro. Algo diferente a los 12 puntos que suma Tigre, quien hoy jugará en nuestra provincia con los mismo once que empataron sin tantos ante Defensa y Justicia. Un rival duro que se siente más cómodo de visitante que ante su gente y que de visitante ganó en su última salida: 1-0 sobre Colón, en Santa Fe.

