La tenista estadounidense Serena Williams, número uno del mundo entre las damas, conquistó ayer por sexta vez el abierto de Wimbledon y estiró a 21 sucosecha de títulos de Grand Slam, tras superar en la final a la española Garbiñe Muguruza por 6-4 y 6-4.

Serena, de 33 años, empleó una hora y 20 minutos para doblegar a la venezolana nacionalizada española Muguruza (20), y quedó a un título de conseguir el Grand Slam 2015, ya que conquistó Australia, Roland Garros y Wimbledon y le resta el US Open, en el que defenderá desde fines de agosto el título que conquistó el año pasado.

La menor de las hermanas Williams estiró su cosecha a 21 Grand Slams, es decir que quedó por debajo de la australiana Margaret Court (24) y de la alemana Steffi Graf (22), a quienes podría desplazar si continúa en la racha ganadora.

“No estés triste, vas a ganar este trofeo muy pronto”, lanzó Serena ni bien tomó el micrófono en la ceremonia de premiación, en un gesto de grandeza dedicado a Muguruza, una tenista de grandes condiciones señalada como futura número uno del mundo. La estadounidense reforzó su dominio en la versión femenina de este deporte tras superar su desconcentración inicial y resistir un duro contraataque. La número uno del mundo fue, simplemente, demasiado poderosa y consistente para la española, que luchó con valentía en el primer set, donde hizo trabajar bastante a Serena y luego dejó todo para revertir un 1-5 que parecía lapidario, y logró mejorarlo a un digno 4-6. La derrota de Muguruza llegó finalmente tras una hora 23 minutos de combate, dejando a Williams recibir la aclamación del público en la Pista Central del All England Tennis Club.