El seleccionado de fútbol de Uruguay empató ayer 1-1 con Holanda y le ganó luego en la definición con tiros penales por 4-3, en un amistoso desarrollado en el estadio Centenario y se tomó revancha del 3-2 con el que los europeos le ganaron en las semifinales del Mundial Sudáfrica 2010. El partido, ante más de 50 mil espectadores, resultó en líneas generales muy parejo.