El equipo argentino de Copa Davis aplastó ayer a su par serbio con un categórico 3-0 gracias al triunfo de Leonardo Mayer y Carlos Berlocq en el dobles, y desde el 18 al 20 de septiembre buscará una nueva final al visitar a Bélgica. Contra todos los pronósticos, Mayer y Berlocq vapulearon a Viktor Troicki y Nenad Zimonjic, uno de los mejores doblistas del mundo, con un 6-2, 6-4 y 6-1 que quedará en la historia como una de las grandes actuaciones de una pareja argentina en el dobles de la Davis. El partido sin fisuras que jugó la pareja argentina fue la síntesis perfecta de una serie en la que los capitaneados por Daniel Orsanic estuvieron muy por encima del equipo serbio.
La ausencia de Novak Djokovic, el mejor jugador del mundo, fue un duro golpe a las aspiraciones del equipo visitante y un guiño que aprovecharon con creces los jugadores argentinos. Nadie, ni el más optimista, hubiera imaginado que este equipo, sin Juan Martín Del Potro, lesionado, podría soñar con jugar una final en busca de la siempre postergada Ensaladera de Plata. Pero el agónico triunfo ante Brasil, con la histórica victoria de Leonardo Mayer a Joao Souza tras seis horas y 43 minutos, y la brillante actuación de este fin de semana, alimentan una nueva ilusión. Es que Bélgica, que aprovechó la ausencia de Milos Raonic en el equipo canadiense y se quedó con el triunfo por 3-0 en Ostende, es muy buen rival para semifinales. Un oponente que invita a soñar con escribir otro gran capítulo copero.
El funcionamiento entre Mayer y Berlocq fue casi perfecto, sin fisuras. Jugaron como si lo hicieran constantemente juntos en el circuito y como si los especialistas fueran ellos y no Zimonjic, quien es uno de los mejores del mundo en dobles.
Después de unos pocos primeros games de paridad, la dupla argentina quebró el saque serbio en el quinto y el séptimo game y cerró el parcial por 7-5. El segundo set mantuvo la misma tónica y Mayer y Berlocq aprovecharon una de las oportunidades que tuvieron en el tercer game y mantuvieron la ventaja hasta sellar el 6-4 que los dejó a un paso del triunfo. El final llegó mucho más rápido de lo que cualquiera hubiera imaginado, y con quiebres en el primero y el quinto game Mayer y Berlocq concretaron el histórico triunfo. Los abrazos de final en el centro de la cancha y la emoción de los jugadores argentinos fueron el resumen de un fin de semana perfecto.
