Para el olvido. Así podría calificarse la participación de Argentina en esta edición de la Liga Mundial de vóleibol, en la cual tuvo el privilegio de estar clasificado al Final Six por ser el anfitrión en Córdoba. Es que el equipo de Javier Weber se despidió ayer de su peor labor en este torneo, sumando su 14ta. derrota consecutiva y sin una sola victoria. El 0-3 ante Serbia (si ganaba era semifinalista) cerró un capítulo azabache para este deporte en nuestro país ya que este plantel impuso un récord negativo. Se trata de un llamado de alerta importante teniendo en cuenta que en poco más de un mes y medio en Italia se disputará nada menos que el Mundial. Está claro que los tres sanjuaninos del plantel, Rodrigo Quiroga, Alejandro Spajic y Federico Pereyra, junto a los otros jugadores, tienen mucho que mejorar.

El último traspié en esta Liga Mundial fue un claro reflejo de las diferencias con los equipos del primer nivel. Porque Argentina estuvo palo y palo hasta pasado el segundo tiempo técnico de los sets, pero se cayó en la definición. Nunca le encontró la vuelta al bloqueo serbio que por esa vía sumó diez puntos, contra cuatro de la albiceleste. Los primeros dos parciales se los quedaron los visitantes en base a un saque agresivo que provocó errores en la recepción rival.

La definición en lo que fue el tercer y a la postre último set se tornó mas intensa gracias a la buena tarea en ataque de Pereyra y Quiroga. Pero fue la frialdad Serbia la que primó cerca del cierre y así sacó el boleto para disputar una semifinal ante Rusia.

Argentina finalmente terminó sexto en esta ronda final y con la sensación de que deberá cambiar bastante para lavar su imagen en el torneo ecuménico de Italia.