La noche de Boca Juniors fue la ideal a pesar de lo ajustado del triunfo logrado sobre el uruguayo Montevideo Wanderers, al que no solamente venció 2-1, en partido correspondiente al Grupo 5 de la Copa Libertadores, sino que además tuvo en el promocionado debutante Daniel Osvaldo al autor del gol de la victoria.
Todos los ojos estaban posados sobre el delantero que llegó como estrella desde Europa y después sobre el equipo.
El partido se hizo entretenido por momentos y bien jugado cuando la pelota pasó por el uruguayo Lodeiro en el medio y le llegó a Osvaldo arriba, demostrando el ex Huracán que está por encima de la media de los delanteros locales.
Boca insinuó más de lo que concretó ante un equipo inferior en individualidades y estructura colectiva, que fue endeble a la hora de defender.
Pero los planetas se alinearon sin dudas para que se diera la noche perfecta, ya que a los 15’ del primer tiempo se fue lesionado Burdisso y su reemplazante, Juan Cruz Komar, por vía aérea, fue quien logró la apertura 18’ más tarde.
Pero para que el argumento de la película fuera más atractivo, Wanderers no hizo más que sacar del medio y luego de cuatro toques directos empató vía Riolfo. Ese momento de tensión permitió que después “el muchachito de la película” se adueñara del protagonismo cuando, a falta de 2’ para finalizar la etapa, también con un cabezazo colocó el que a la postre sería el tanto del triunfo Xeneize.
Después hubo 45’ más de un par en el que el público se regodeó sin abandonar la cautela, ante la exigua diferencia en el resultado que no permitía disfrutar a pleno de este “nuevo Boca post Riquelme”, que parece tener a una nueva estrella con mucho nombre pero sin apellido, que pese a saber que tendrá un paso fugaz por el club del que es hincha, quiere permanecer en el corazón de sus adeptos para siempre.

