Las próximas horas serán fundamentales para la resolución de dos temas que ocupan prioritariamente a los dirigentes de Boca Juniors y al manager de la institución, Carlos Bianchi, como son la transferencia de Rodrigo Palacio, que sería casi un hecho. Palacio debe reunirse con los enviados del Genova de Italia, quienes a su vez analizan la última petición de Boca, de 5,5 millones de dólares para la cesión del delantero bahiense.
La primera oferta de los italianos fue por 3,5 millones y Boca tratará de percibir algo más aunque, de un modo u otro, es casi un hecho que Palacio se irá, porque el jugador ya tomó la decisión de partir a Europa y porque el club argentino necesita desprenderse de él, habida cuenta de que dentro de un año quedaría libre, un riesgo que no se quiere correr.
La cifra a percibir por el atacante iniciado en Liniers de Bahía Blanca, en el mejor de los casos, estará en alrededor de una cuarta parte de lo que un año atrás ofrecía la Lazio, cuando la crisis financiera todavía no había explotado y Palacio, que estaba en plena competencia antes de sus lesiones, optó por quedar a la espera de un pase al Barcelona que nunca se hizo.
Por otro lado hoy será un día clave en cuanto a la renovación de los contratos de varios jugadores del plantel. El defensor, Hugo Ibarra, se reunirá con el mánager, Carlos Bianchi, para acordar su continuidad en Boca.

