Sólo bastaba con ver las caras rojas por el frío, para darse cuenta el sacrificio que realizaban los 650 competidores para cumplir con los recorridos dispuestos para cada categoría (21 y 10 kilómetros). Los 7 grados de temperatura que marcaba el cronómetro en la mañana de ayer, con una sensación térmica mucho menor, le agregaba más condimentos para hacer la competencia mucho más dura.

Aunque al finalizar, las caras de satisfacción por haber cumplido con el objetivo, los aplausos de los familiares y amigos en el momento de la llegada, le daban a los entusiastas atletas, el premio mayor al esfuerzo. Sin dudas, el Salomon K sigue dando que hablar la vez que se disputa en suelo sanjuanino. Tanto, que ya es considerado una fiesta atlética.