Los Pastén son una verdadera familia del ciclismo. Es que no sólo tiene a un hijo, Fernando Pastén, corriendo en la vuelta, sino que en esta oportunidad tiene a un ‘hijo’ adoptivo que es el marplatense José Astiasarán. Ellos estuvieron con una bandera apoyando a los dos jóvenes y también haciendo de auxilio, como su bandera lo indica con la rueda y una caramañola.
La familia Pastén vive en Pocito, en el límite con Rawson, y ellos antes de salir a cada carrera tienen que hacer casi un ritual. Es que las 3 mujeres y los 5 varones que son, tienen cada uno una tarea. “Unos se encargan de las herramientas y de todo lo referido a la bicicleta. Otros se encargan del abastecimiento y otras de la logística que refiere a reposeras, sandalias cómodas y otros detalles de esa envergadura”, contó Lorena, una de las hermanas de Fernando.
Una familia acostumbrada a recibir ciclistas foráneos que los hacen sentir como un su casa, una familia del ciclismo.

