El estadio, la sede, los bares, hasta Avellaneda pareció quedar chica para los hinchas de Racing, que desbordaron la ciudad y sus accesos con el objetivo de sentirse protagonistas en una tarde que venían imaginando de fiesta, como hace trece años no ocurría. Desde pasado el mediodía Avellaneda empezó a darle la bienvenida a los caminantes de celeste y blanco. Hubo mucha actividad para los socios que primero fueron temprano a votar a la sede para luego ir en camino, para empezar a tomar ubicación en las tribunas del Juan Domingo Perón, o simplemente el Cilindro. Entre ellos un grupo se fue con las caras de Diego Milito. Otros que se demoraron hasta sufrieron quedar en medio de alguna corrida o habrán esquivado algún palazo de la policía cuando se desmadró la cosa al cerrarse los accesos a las populares. A una hora y media del partido, el estadio estaba colmado y afuera había hinchas para llenar otro medio más. El público explotó cuando salió el plantel académico a precalentar y colmaron las plateas, llenado hasta los pasillos, y hasta invadiendo el sector de prensa.

POSTALES

Dos remeras marcaron la tendencia en el Cilindro. Por un lado, la tradicional, que la empresa Topper puso en venta a 250 pesos permitiendo que la mayoría de los hinchas académicos la adquirieran a un precio razonable. Por el otro, se vio a muchos simpatizantes con unas remeras negras con una leyenda escrita en letras rojas aludiendo al rival de toda la vida, Independiente, que se expendían a 150 pesos y decían ‘Yo te Bi pagar para ascender‘.