Sergio Dibella tuvo a los 21 años la alegría de jugar para Inca Huasi la Liga Nacional de Básquetbol. Hoy, con 40 años cumplidos, puede darse el lujo de decir que completó el recorrido de una clásica importante como la Doble Difunta Correa. "’El Cuca” como conocen todos a este hombre que con edad de pibe reemplazaba a Carlos Yanzi en la base del conjunto Ñokaico, es ahora un exitoso empresario del rubro de las motos (NR: es uno de los propietarios de Motos Maverick) que obligado por las circunstancias debió dejar de practicar básquetbol y eligió subirse a la bicicleta.

"’Hace poco más de un año me operaron de la rodilla y el médico me indico que el mejor deporte para practicar sin resentirme era el ciclismo. Tuve que dejar de jugar al basquet y de correr, me compré una bici y me metí de lleno en esto”, explicó con una amplia sonrisa.

Así como Flores ganó la carrera, Sergio ganó su carrera. Tenía que terminar y lo hizo. Su pelotón llegó a 18 minutos del tresarroyense y recibió el afectuoso reconocimiento, efectivizado en aplausos, del público.

"’Viste, en eso sigo siendo de Inca hasta la muerte”, respondió cuando se le hizo notar que su malla y calza mantenían los colores blanco y rojo de la entidad de calle Las Heras y 25 de Mayo.

Sergio "’Cuca” Dibella, terminó con los labios resecos porque a los últimos los dejan hasta los auxilios, pero feliz. Notablemente feliz porque había cumplido con el objetivo que se había trazado. "’Me propuse terminarla y lo logré”, contó con una amplia sonrisa.