Luego de dos años en los que la Vuelta de San Juan había modificado su formato, con escasas llegadas al velódromo Vicente Chancay y sin pasar por lugares característicos del ciclismo sanjuanino como son la calle Benavídez, la Esquina Colorada y la subida al paredón del Dique de Ullum; en la edición 31, que será presentada en sociedad pasado mañana con el prólogo, se vuelve a las fuentes.
El tour provincial que mantiene el formato de nueve etapas, ocho en línea y una crono fue presentado ayer en Pocito. El presidente del Pedal Club Olimpia, Juan Ernesto Pacheco, confió que se decidió modificar algunas cosas buscando darle mas expectativa a la carrera. ‘Antes todos esperaban el ascenso al Colorado el penúltimo día para saber que pasaría. Ahora queremos ver que ocurre colocando esa etapa el miércoles, en la mitad, la crono el viernes y una última etapa que será dura porque irá de Caucete a la Difunta Correa y culminará en con tres giros a la Avenida de Circunvalación‘.
Estos cambios permitirán que la carrera entre a la capital en siete ocasiones. Todas esas etapas culminarán en el velódromo Vicente Chancay (‘con la llegada allí garantizamos seguridad a los ciclistas‘, agregó Pacheco). Las únicas que no terminarán en el óvalo de cemento de 472 metros serán la quinta y la séptima, o sea la del ascenso al Colorado y la crono que tendrá lugar en la Avenida de Circunvalación.
En esta ocasión se aprovechará al máximo la nueva calle Las Moras y la flamante Ruta del Sol, porque en la primera etapa que irá a 9 de Julio y volverá por Angaco, Albardón y Chimbas se viajarán hasta Zonda y se retornará por Ullum, bajando el paredón. Un circuito similar habrá en la partida de la tercera etapa donde luego de ir a Ullum (ascendiendo) se pasará por Zonda y luego se irá hasta 25 de Mayo, atravesando Rivadavia, Rawson, Pocito y Sarmiento.
En esta ocasión no habrá finales en otros departamentos, pero en algunos la carrera pasará por zonas de circuitos característicos en ciudades como Pocito y 9 de Julio. O como ocurrirá en la sexta etapa cuando se transite por San Martín, Angaco, Albardón y Santa Lucía.
Estos cambios garantizan una cosa: se multiplicará por varios miles el número de aficionados que verá pasar la Vuelta, porque ingresando por cualquier punto cardinal, en los últimos cinco a diez kilómetros, se formará un cordón humano compuesto por aquellos que no siempre se trasladaban a otros departamentos.
Habrá que ver si es verdad que adelantar la etapa de alta montaña dará más opciones de recuperación a los ciclistas que no son escaladores. Es una duda que se revelará solamente con el transcurrir de la carrera que contará con equipos integrados por ocho ciclistas.
