Jack Woolley, un taekwondista irlandés que estuvo en los últimos Juegos Olímpicos de Tokio 2020, sufrió una golpiza por parte de uno o más sujetos de los que todavía no se tiene demasiada información. El atleta fue atacado brutalmente en la medianoche del viernes en Dublin y debió someterse a una cirugía de reconstrucción facial por los daños que le ocasionaron.
Más allá de la brutal agresión que le propinaron, aparentemente sin ningún motivo, Woolley ya está en su casa para seguir con la recuperación y se encuentra en buen estado. Lógicamente, deberá descansar y aguardar por el avance de la cirugía que se acaba de realizar, aunque lo peor parece haber pasado.

El propio deportista de 22 años explicó en redes sociales cómo fue el ataque de imprevisto y sin ningún motivo: "Fui a comer con mi amigo y luego fuimos a un bar para tomar un par de copas. De regreso a lo largo del río Liffey, una pandilla de 8-12 hombres y mujeres de unos 20 años comenzó a atacar violentamente a las personas a lo largo del paseo marítimo".

"Desafortunadamente, fui víctima de estos ataques aleatorios mientras caminaba. Uno de los miembros del grupo me dio un puñetazo en la cara. Solo un golpe seguido de: ‘Mi error, persona equivocada’. Luego continuaron corriendo por la carretera atacando a más civiles", detalló Woolley, que continúa atónito por la insólita situación que le tocó vivir.
Si bien no hay confirmaciones al respecto, el taekwondista se refirió a un muerto: "Afortunadamente, pude llamar a una ambulancia y mantenerme consciente. Mis amigos me ayudaron a superar todo esto y me alegra decir que ambos están bien y a salvo. Tengo suerte de que esto es todo lo que sucedió. Había un puñado de otros hospitalizados y escuché que uno murió después de haber sido apuñalado".

