Lionel Messi jugó apenas 16 minutos pero le bastaron para anotar dos golazos y encaminar el triunfo de su equipo, Barcelona, por 5-2 en un amistoso ante un combinado de la K-League de Corea del Sur. El argentino ingresó a los 29 minutos del primer tiempo cuando el equipo catalán perdía 2-1 y anotó dos goles, a los 43 y 45 minutos, y así cumplió con las exigencias contractuales de los organizadores del amistoso, que reclamaban al club catalán su presencia o el pago de una multa de 200.000 dólares.
Un show aparte.

