Buenos Aires, 3 de febrero.- El “mini Ronaldinho”, como se lo conoce, es hijo de padre egipcio y madre danesa, y juega en las divisiones inferiores del Copenhague, que ya lo trata como su nueva promesa.

Durante los partidos del club el joven realiza todo tipo de malabares con la pelota, como así movimientos de velocidad con balón y destreza en velocidad, en los que el público se enfervoriza.