
Una palomita salvadora del uruguayo Diego Vera le dio a Independiente un ajustado triunfo por 1-0 sobre un equipo de River con mayoría de suplentes y atenuó el malestar de los hinchas (ver aparte).
River, con un técnico precavido en cuidar al plantel mayor para el superclásico y la final de Copa Argentina, hizo lo que pudo con un equipo con escaso ensamble y muchos pibes, pero hasta el último minuto, con un cabezazo de Sebastián Driussi, que saltó desde el banco, puso en vilo el triunfo de Independiente. El local fue el primero en tener una chance cuando Ortiz no pudo tener precisión tras un centro de Sánchez Miño. Pero River asustó rápido con una entrada de Arzura que estrelló la pelota en un poste. De esa jugada salió una contra que Bustos perdió en un mano a mano desviando el remate por poco. River igualó el dominio sobre mitad de etapa gracias al trabajo de los dos volantes centrales. A los 18 Mora envió un centro preciso desde la izquierda y Larrondo metió un cabezazo desde el punto del penal que se fue muy cerca del palo izquierdo. A los 32, Denis cabeceó apenas por sobre el travesaño y la última fue para River con un remate lejano de Luis Olivera que se fue ancho.
En el segundo tiempo otra vez Sánchez Miño, muy cuestionado cada vez que la tocó, hizo punta en la etapa, con un centro a Bustos, que pese a la soledad con que ingresó desvió el cabezazo. El ingreso de Driussi le dio algo de profundidad y a poco de estar en campo uno de sus remates pasó muy cerca del palo derecho. Milito, ante la falta de resultados volvió a su esquema preferido y con las modificaciones armó un 4-3-3- y a los 26 minutos le dio resultado. Rigoni, que también entró en el segundo período, envió un centro desde la izquierda, Montiel desvió la dirección en lo alto y Vera se tiró en palomita al gol ingresando por el segundo palo. River asustó dos veces pero allí estuvo el arquero Martín Campaña para salvar el resultado, primero a su compatriota Mayada y luego con una volada en el minuto final ante un cabezazo de Driussi.

DESAHOGO
El entrenador de Independiente, Gabriel Milito, admitió ayer que haberle ganado a River ‘fue un gran desahogo‘ luego de la goleada sufrida ante Racing en el clásico de Avellaneda. ‘Agradezco el apoyo. Quiero formar un equipo que nos represente a todos para darle a la gente la felicidad que tanto necesita, pero se puede ganar o perder, y si toca aceptar que el proceso debe terminar o que no fue bueno, lo haremos. Perder como perdimos con Racing fue un golpe tremendo; por eso lo de hoy (por ayer) fue un gran desahogo‘, expresó Milito. ‘Era necesario ganar porque entendemos en la situación en la que estamos. Jugamos contra un gran rival en un contexto totalmente adverso‘, destacó en la conferencia de prensa.
Las Claves
Un Independiente apurado por la necesidad de cambiar la mala imagen que dejó ante Racing, salió a buscar la victoria con todo desde el inicio aunque sin mucha claridad. Le costó generar juego en ofensiva.
River presentó una formación repleta de suplentes y con futbolistas juveniles que pese al gran esfuerzo no pudieron hacer frente a la experiencia del rival. Igual, varios puntos altos en el Millonario.
Con la bronca a pleno
El emotivo homenaje a las víctimas de la tragedia de futbolistas del Chapecoense, con River vestido totalmente de verde y el estadio con globos del color del equipo brasileño, fue opacado por la barrabrava de Independiente que volvió a dar la nota con insultos a los futbolistas y con banderas al revés, en una temible señal de guerra. Cuando el arquero local Martín Campaña hizo algunos ejercicios previos, la barra empezó con insultos y la hiriente ‘la camiseta del Rojo se tiene que transpirar‘. Llegó la barra y desplegó las banderas al revés en clara señal de disconformismo con el 0-3 en el clásico ante Racing. En cambio los hinchas alejados a la barra intentaron tapar ‘el dale Rojo… dale Rojo‘. La dirigencia del club también dispuso por distintos puntos, entre ellos los palcos de prensa, de globos verdes y una lona con el escudo en duelo del club santacaterinense. Al salir al campo de juego, se escuchó claro el ‘Milito no se toca‘
