El seleccionado argentino de fútbol, con un equipo sin sus figuras relevantes, fue goleado ayer por Nigeria por 4 a 1, en un amistoso jugado en el estadio Nacional de Abuja. Los goles de Nigeria fueron convertidos por Ikechukwu Uche, en dos ocasiones; Nsofor Obinna, de tiro penal, en la primera parte; y Emmanuel Emenike, en el segundo tiempo. Mauro Boselli, cuando se jugaba el octavo minuto adicional descontó también desde los doce pasos.
En el equipo argentino solamente actuaron dos de los jugadores citados para la Copa América: los defensores Pablo Zabaleta y Ezequiel Garay, de actuaciones paupérrimas, como la mayoría de sus compañeros quienes no tuvieron respuestas futbolísticas y anímicas ante la superioridad de Nigeria que con todas sus figuras terminó haciéndole precio a la endeble formación albiceleste.
Al partido le sobró un tiempo. En el primero Nigeria ejecutó a Argentina con tres goles, un par como resultado de jugadas rápidas y punzantes y otro por medio de un penal que sólo vio el, también pésimo, árbitro de Niger, Ibrahim Chadou.
Nigeria, con cuatro hombres en el mediocampo, potencia física y explotación de los laterales, vapuleó a voluntad. Un tiro libre de Costa que se desvió en un rival y rebotó en el poste derecho del arco local fue la única opción generada por el equipo de Batista.
El resto del cotejo mostró más de lo mismo. Los dueños de casa moviendo la pelota ante el delirio de su público y un rival carente de cualquier virtud para sacar una respuesta interesante ante este encuentro sin paridad.
Para los simpatizantes africanos fue una fiesta, por la goleada en sí y por el encono que se formó hacia Batista por no haber llevado a las figuras.
El árbitro, adicionó cinco minutos en un partido que no daba para más e inventó un penal mediante el cual Boselli descontó.
