Que un padre y una madre vayan a ver a su hijo a una cancha es algo habitual. Pero la situación tiene otro color cuando de los protagonistas se trata. Como por ejemplo que Daniel Castellani (48), considerado una leyenda viviente del voley argentino, esté sentado en una butaca del Aldo Cantoni junto a su mujer Silvina observando a Iván. Es que Castellani llegó ayer a San Juan para pasar el fin de semana con el juvenil, uno de los opuestos de UPCN Voley Club.
"Estar lejos de la familia es lo más duro. Nos vemos por momentos, cuando cada uno puede estar libre. Ya estamos como adaptados, pero igual nos extrañamos", dijo el ex opuesto de la selección argentina, el mismo rol en el que juega Iván. Y lo de la distancia es porque Daniel desde hace cuatro temporadas dirige en Polonia, donde el pasado 14 de septiembre salió campeón europeo dirigiendo a la selección polaca.
"Cuando Quique y Pepe (Valle y Villa, manager y presidente de UPCN, respectivamente) hablaron con Iván para sumarse al club, mi hijo me preguntó qué pensaba. Y UPCN es uno de los mejores clubes de Argentina, por su organización, infraestructura, cuerpo técnico y también por su situación económica, así que le dije que era una gran oportunidad", dijo Castellani, quien vino a San Juan por última vez en 2005, dirigiendo a Bolívar (con el que salió bicampeón).
"En este camino que Iván se está formando como jugador, venir a San Juan le convenía porque si bien puede darle mucho al equipo, por ahí va a ser más fuerte lo que el equipo le dé a él", indicó Daniel, quien como jugador salió tercero en el Mundial de 1982 y logró la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 1988, los máximos logros del voley argentino.
A Castellani se lo nota contento. Y no es para menos. En Polonia se recibió de ídolo y no es frase hecha. Allá el voley es pasión y él logró por primera vez el Campeonato Europeo, un hito que en ese país que se festejó con caravanas. Hasta el primer ministro Donald Task los recibió tras la conquista y a Castellani lo condecoró con una de las distinciones más altas del gobierno polaco.
"Como entrenador, es el logro más importante que conseguí. Lo puedo comparar a la medalla de oro en los Panamericanos (del ’95, en Mar del Plata y dirigiendo a Argentina). Pero un Panamericano no es tan importante como el Europeo, que es un Mundial sin Brasil y Cuba", indicó Castellani.
Por otro lado, con su puesto como DT, cabe la posibilidad de que alguna vez enfrente a la Argentina. "Realmente espero que eso no pase nunca. Sería muy duro para mi. De la única forma que me gustaría, sería en una final, porque cada uno tendría la medalla asegurada. Pero si no nos cruzamos, mejor", expresó.

