Para conseguir los objetivos en la vida se emplean diferentes estrategias. Y dentro de esa estrategia hay tácticas que pueden modificarse de acuerdo a las variantes que pueden ir surgiendo. Ayer, la primera opción era una fuga temprana, como la que se dio. De ella participaron tres pasistas duros como Jorge Pí, Oscar Villalobo y Pedro González.
Si esa alternativa funcionaba, el resto de los corredores de San Juan debería estar atento para prenderse a cualquier rueda que intentara la neutralización. Por eso se los vio a Emanuel Saldaño, Ricardo Escuela y Daniel Zamora, siempre activos buscando afanosamente a los rivales que osaran romper la parsimonia en la que se movía el pelotón.
Con el resultado puesto puede decirse que todo salió a la perfección. ¿Pero qué hubiera pasado si esa fuga no prosperaba?
Había un plan B, y también un plan C y otro, de última, D.
La segunda alternativa era apostar a las piernas de Luciano Montivero en un ataque en solitario. El Pato, guapo si los hay, iba a intentar la heroica en los últimos 30 kilómetros, o sea ya dentro de la Avenida.
El plan C, tenía como protagonista excluyente a Emanuel Saldaño. El Chino sería quien intentaría provocar una fuga de un grupo chico en el que tuviera posibilidades de ganar embalando.
Pero, si finalmente, ninguna de estas opciones podía consolidarse y se llegaba al sprint masivo. El muchacho de la película iba a ser Ricardo Escuela.
Todas las opciones apuntaban a que ganara un corredor nacido en San Juan, para ello, Juan Pablo Dotti, Gerardo Fernández y Guillermo Brunetta asumieron su papel de partenaires y junto al resto del equipo trabajaron para que ganara la camiseta azul frenando cualquier intento del pelotón.

