No fue como en los dos festejos anteriores. Esta vez les salió desde el alma. Argentina derrotó a una potencia que es realmente candidata al título como Portugal por 3 a 2, dando vuelta un partido que lo perdía desde el primer minuto y que pudo emparejar faltando recién casi cuatro para la chicharra final.

Los abrazos de la noche española (tarde argentina) entre jugadores y cuerpo técnico fueron más fuertes porque el equipo ganó de manera invicta el grupo C y mañana, cuando se disputen los cuartos de final, se tendrá que medir con Italia (finalmente quedó segunda la azzurra por diferencia de gol con Francia) desde las 13,15 hora argentina y se evita transitar por el camino de las espinas hacia la final, ese que hará Portugal enfrentando eventualmente a España en semifinales.

Hubo mucho más que tres puntos por ganar un partido. El plantel respondió a una exigencia muy grande, la mayor hasta ahora, y lustró la chapa de candidato.

El comienzo del partido no fue para nada favorable. Argentina entró nerviosa, perdió una pelota en ataque que posibilitó la contra portuguesa antes del primer minuto, pero Kenan le impidió el gol a Barreiros. Y apenas segundos más tarde otra pérdida permitió que Barreiros encarara nuevamente solo ante Kenan, que volvió a ganar, pero Ventura recogió el rebote y estampó el 1 a 0 para los europeos. Iba apenas un minuto de juego y el peso quedaba solamente en los hombros albicelestes.

Emanuel García veía la tarjeta azul y el ingreso de Nicolía permitió que el equipo se tranquilizara y equilibrara el desarrollo. En la segunda parte del primer capítulo, Argentina, con el ingreso de Abalos por Velázquez, llevó las riendas del juego con un inspirado Nicolía pero Portugal mantenía una marca impecable, apostando a otra equivocación argentina.

En el complemento, el partido siguió siendo el mismo. Argentina buscando y Portugal cerrado atrás para salir rápido, enfriando el partido para que se desesperara Argentina.

Pero eso no ocurrió, a pesar que tampoco podía definir las pocas situaciones que podía generar.

Así fue acorralando al conjunto luso. Hasta que en el minuto 16, la torturante marca que ejerció Neves sobre Alvarez durante casi todo el encuentro, derivó en un penal. Lo ejecutó Abalos, atajó Silva y apareció Emanuel García para poner las cosas iguales.

El empate ya era favorable a Argentina (mejor diferencia de gol) y entonces fue Portugal el que tenía que salir a buscar el gol. Y en la primera que tuvo Argentina, sólo 40 segundos después del empate, ahora que tenía más espacios, puso el 2-1 Alvarez con una frialdad insuperable para superar el achique del arquero rival.

¿Partido sentenciado? No, porque Portugal es un equipo también de grandes cualidades y empató con un penal solamente 30 segundos más tarde. Quedaban 3 minutos y ya estaba visto que cualquier cosa podía pasar.

Y lo que sucedió fue que el goleador del campeonato, Pablo Alvarez volvió a aprovechar que tenía espacios en la primera oportunidad y puso el 3-2. Era el triunfo que Kenan defendió en la última jugada poniendo la careta para frenar un fortísimo bochazo.

Como para que no lo festejaran. Argentina ganó el grupo superando muchos obstáculos. y se fortaleció mucho el grupo justo ante que empiezan los play offs.