El hombre ganó cinco Tour de Francia y fue campeón del mundo y olímpico de las pruebas contrarreloj y ayer se prendió en el pelotón con el entusiasmo de un chico que quiere cumplir el objetivo de llegar. Miguel Indurain, el navarro que en varias ocasiones recibió el saludo de los reyes de España en los Champs-Elysées rodó y sufrió las inclemencias del tiempo y la carrera en Mendoza. Completó el esfuerzo a su manera, a fondo, dejando todo y ganando su categoría, la B-2, reservada para aquellos pedaleros que tienen entre 45 y 49 años.

‘El viento pegó muy fuerte por lo que se hizo peligroso transitar en el pelotón. Sin embargo, creo que la carrera fue muy linda, hubo mucho llano, pero fue exigente porque muchos ciclistas jóvenes y muy veloces marcaron un ritmo veloz‘, contó el español que llevó el número 1 en su espalda y que en cada micrófono que encontró agradeció el cariño que le tributaron los aficionados argentinos. ‘Pues hombre, uno sabe que es conocido en muchos lugares, pero me ha sorprendido el afecto con el que me tratan los argentinos, no sabía que era tan famoso por aquí‘, agregó.
Acerca del presente del ciclismo profesional, el gran campeón contó que es ‘positiva‘ la apertura de los últimos años. ‘Antes todo se circunscribía más a Europa, después se amplió a Estados Unidos y ahora se están corriendo carreras en Asia, eso es muy positivo para nuestro deporte‘, afirmó.

Aunque no corre profesionalmente, Indurain, continúa ligado a la actividad como comentarista televisivo y organizador de competencia de cicloturismo. “Tengo otros trabajos también, pero el ciclismo es mi vida”, concluyó mientras recibía el saludo del gobernador mendocino Celso Jaque.