Buenos Aires, 1 de octubre.-Fue al cabo del primer tiempo del partido que jugaron por la Copa Sudamericana.
El golpe sobre Miguel Acha, intedente del estadio de Lanús, se consumó en la antesala de los vestuarios en medio de un revuelo que hizo imposible individualizar al agresor.
El incidente, trasladado a ese sector, se originó dentro del campo de juego cuando Armando González, ayudante de campo del técnico de Lanús, Luis Zubeldía, empujó a un jugador ecuatoriano que conversaba con el árbitro venezolano Juan Soto al término de la etapa inicial.
Los jugadores de Liga reaccionaron contra la actitud del colaborador de Zubeldía y algunos de ellos se mofaron de sus rivales por los cuatro goles convertidos en el partido de ida jugado en Quito.
La cargada produjo un forcejeo generalizado en la manga y la antesala de los vestuarios hasta que la policía logró controlar el incidente.
