Al costado de cada podio, en una carpa blanca, rodeada por vallas, y con varias enfermeras en la puerta, un cartel indica: ‘Control antidoping‘. Allí, en ese lugar donde no es para nada fácil ingresar sin ser parte involucrada (controles o los propios ciclistas), es donde se toman las muestras de orina y sangre para evitar la presencia de sustancias prohibidas en los ciclistas que disputan el Tour de San Luis. El hermetismo se debe a que es un tema difícil de analizar y en más de una ocasión resulta ‘tabú‘ en el ambiente del ciclismo.

Conocidos son los casos de dopaje en los últimos años que causaron gran repercusión en el mundo y que dañaron de manera grave la credulidad de este deporte. El ‘método Armstrong‘ dio que hablar durante años y obligó a que se realizaran controles mucho más exhaustivos. Una de las especulaciones que un control dé resultado positivo o ahora denominado ‘no negativo‘ (por una cuestión legal hasta que se confirme el resultado en la contraprueba), se debe a que los ciclistas ingieran suplementos alimenticios especiales y no al deliberado consumo de sustancias prohibidas para un mejor rendimiento.

Debido a la importancia que adquiere este Tour, el control antidoping es debidamente aplicado. Según datos aportados por Juan Ariño, el comisario designado por la UCI (Unión de Ciclismo Internacional) para el Área Control Antidoping, el examen depende de la categoría: ruta, pista o mountain bike. En este caso, el Tour ingresa en la categoría ciclismo de ruta y al estar fiscalizado por la UCI, se deben tomar cuatro controles diarios. Los mismos se realizan apenas termina cada etapa de este Tour y el procedimiento es el siguiente: las muestras tomadas son enviadas mediante un vuelo o correo privado a los laboratorios que lo analizarán.

En este caso, la UCI cuenta con dos laboratorios debidamente preparados en América: uno se encuentra en Colombia y el otro en Los Ángeles, Estados Unidos. Los resultados llegan un mes después de analizada la muestra.

Sobre la forma en la que se eligen los ciclistas que van al control, Ariño comentó que diariamente siempre van el líder de la general, el ganador de la etapa, en tantos que los otros dos, son elegidos por sorteo. ‘Es la única forma de que sea justo‘, comentó el comisario, dando algunos detalles de un tema que hoy por hoy tiene al ciclismo en la mira de muchos.