“Cuando llegó a nuestras manos era un caballo muy flaco, pesaba menos de 300 kilos, por eso le decíamos Larguirucho”, contó Gastón López, con el hilo de voz que le quedaba luego de gritar el triunfo de su caballo. “Body Angel es de mis hijas, Ginette y Romanela, ellas y mi esposa, Diana Ceballos, son quienes me acompañan en esta alegría que es tener un caballo de carrera”, agregó el dueño del Stud Santa Rosa. Se llama así, porque está en 25 de Mayo, lugar donde vive y es cuidado el zaino que ganó el clásico Copa U.T.T.A.
López, explicó que “Larguirucho” es el único caballo de su caballeriza. “Yo soy empleado de comercio en Dismar Caucete y mi situación económica me permite criar uno solo”. Body Angel llegó desde Buenos Aires en malas condiciones físicas y anímicas. “Con el señor Berenguer, lo sacamos de su tristeza, recuperó la alegría y ahora es un pingo espectacular, lo compramos barato y ahora vale mucho”, finalizó.

