River Plate llegó anoche una vez al gol y le ganó 1-0 como local a San Lorenzo de Almagro en un oscuro clásico que quedará rápidamente en el olvido y que pone en evidencia todo lo que le falta a uno y a otro en el presente. Fueron 90 minutos aburridos entre dos equipos inconexos que se perdieron en sus imperfecciones, no contaron con individualidades que disimularan la falta de cohesión entre ambos y sólo un acierto del juvenil Facundo Affranchino a poco de ingresar le permitió a River quedarse con tres puntos que lo alivian. El equipo de Astrada no ganaba desde la segunda fecha.
El primer tiempo fue menos que pobre, con los dos equipos mostrando evidentes dificultades para conducir la pelota y más aún para llegar en profundidad.
River comenzó dominando con Marcelo Gallardo tratando de ser el eje de circulación y a los 11 minutos tuvo una buena oportunidad Daniel Villalva, pero su zurdazo resultó muy débil y fácil de contener para Pablo Migliore. San Lorenzo insinuó una mejora pasado el primer cuarto de hora cuando ingresó Alejandro Gómez en lugar del lesionado Gastón Aguirre con lo que se modificó toda la estructura del equipo visitante, pero eso duró muy poco y rápidamente el juego volvió a equilibrarse.
Las dos únicas acciones de relativo riesgo para Migliore tuvieron como protagonista a Abelairas, quien sobre los 37 llegó hasta el área por izquierda y puso un centro que el arquero envió al córner y, a los 43, cuando ejecutó un tiro libre desde la derecha muy cerrado, pero el ex Boca Juniors rechazó de un puñetazo.
La primera acción digna de mención en el segundo periodo fue una chilena de Gabriel Funes Mori levemente desviada y a continuación fue San Lorenzo el que empezó a jugar mejor, ya que el aporte de Leandro Romagnoli liberó al Papu Gómez, quien tuvo más espacio para manejar la pelota.
River apostó a la entrada de Affranchino para moverse por la derecha y a los 28, cinco después de su ingreso, el juvenil arrancó por su zona, abrió para Ferrari, recibió la devolución en el área y con un remate alto superó a Migliore.
Era uno de esos partidos en los que suele decirse que el que hace el gol gana y así ocurrió esta vez. San Lorenzo sintió el golpe y se apagó, como sus chances de pelear por el título. Mientras River sumó para levantar la moral, quedar en posición expectante y engrosar su promedio.

