El capitán de España, el arquero Iker Casillas, fue uno de los jugadores que más emocionado estuvo en el cierre del partido. Luego del gol, cuando faltaban dos minutos, ya se le corrían las lágrimas. Es que el cuidapalos estaba feliz, y aseguró que el triunfo en el Mundial de Sudáfrica fue justo.
"Empezamos como nadie quería pero a base de sacrificio hemos terminado como todo el mundo quería. Al final se ha hecho justicia, este equipo es campeón del mundo por todos los jugadores que tiene", indicó.
"Creo que es el mejor colofón a la trayectoria de cada jugador y para nosotros una alegría inmensa por lo que hemos conseguido", señaló.
El jugador dijo que al levantar el trofeo se acordó de sus compañeros, su familia, su novia, amigos y de todo el mundo que lo apoyó.
Sobre el beso que le dio en directo a su novia -la presentadora de televisión, Sara Carbonero- Casillas aseguró: "Fue espontáneo. Somos de la calle, campechanos, gente normal".

