Con un emotivo festejo de los jugadores y el cuerpo técnico con los hinchas, Argentina vivió un final de partido inolvidable tras vencer a Uruguay en Montevideo y lograr así la tan ansiada clasificación al Mundial. Desde el minuto inicial, los 5.000 hinchas argentinos que se hicieron presentes en el mítico estadio Centenario alentaron ruidosamente a la selección de Maradona.

Separados de los simpatizantes locales por dos grandes pulmones, uno a cada lado, los argentinos pudieron vivir un partido en paz y hasta se dieron el gusto de desplegar una gran bandera en forma de camiseta con la cara de Maradona.

El delirio llegó sobre el final del cotejo, con ese gol de Mario Bolatti, cuando parecía que Argentina ya se había resignado al empate.

Y ni bien el árbitro paraguayo Carlos Amarilla marcó el final, se desató la locura, con Maradona fundiéndose en un abrazo enorme con Carlos Salvador Bilardo, el manager, alejando los fantasmas de una ruptura en su relación.

Maradona y Bilardo lloraron abrazados y rápidamente fueron rodeados por todos los jugadores y le dedicaron el triunfo a la prensa con insultos y cánticos.

Luego, Maradona corrió hacia el sector donde estaban los hinchas y todos se unieron para cantar que "de la mano de Maradona, todos la vuelta vamos a dar".