Un absurdo de punta a punta. Una hora antes cuando inexplicablemente y contra lo determinado por la policía, los hinchas de Sport Argentino quisieron ingresar a la cancha de Paso de Los Andes porque estaba pautado solo con público local y la ADA era el local, obligando al desalojo y a crear una tensión previa que enrareció todo el ambiente de lo que se esperaba fuera una fiesta. Después, cuando iba media hora del segundo tiempo y la ADA ya había sellado el 4-0 que lo metía en Semifinales y se desató la locura una vez más ya que el árbitro Daniel Martínez expulsó a tres jugadores de Sport Argentino (Alfaro, Giménez y Amarfil) que se excedieron en la protesta por el cuarto gol de la Escuela, argumentando offside de Alejandro Mercado e increpando más que duramente al segundo juez asistente, Benito Casívar. Entonces, con Sport con 8 y por reiniciar el juego, llegó la agresión con piedras para Casívar y ahí, definitivamente, se consumó el absurdo. Otro final inconcluso y esa mezcla de impotencia, locura y desazón que terminó cerrando la tarde en Albardón. Ahora, se esperará el informe del juez Martínez para que sea el Tribunal de Penas el que defina si la ADA-Sport tendría que seguir o si se da por terminado un partido en el que la Escuela fue práctico, contundente.

En el arranque, en la primera jugada a fondo, la ADA encontró la calma para empezar a revertir el 0-1 de la ida porque desde un corner desde la derecha, la pelota quedó en el área y David Franovich no perdonó. Ahora estaban iguales y en Sport aparecieron demasiados nervios. Aún así se reacomodó y le emparejó la posesión de la pelota a la ADA pero cerca del final de ese primer tiempo, los nervios le jugaron una mala pasada al arquero Hidalgo y en un centro frontal que parecía suyo, calculó mal y otra vez Franovich no se lo perdonó.

Con el 0-2 abajo, el técnico Almazán apostó al ataque con tres puntas metiendo a Ferreyra y en los primeros 10’ estuvo muy cerca del descuento pero Leonardo Avila sacó a relucir toda su categoría para sacar tres pelotas que eran gol ante Torres. En la contracara, a los 18’ en un tiro libre de Lerga, el arquero Hidalgo la resolvió mal y la dejó servida para que Mercado pusiera el 3-0 casi lapidario. Quedó un ratito más para otro golazo de Mercado para que después apareciera el absurdo y truncara una definición que merecía otro final.