La marcha del León no se detiene. Esta vez, con autoridad, contundencia y madurez, Atlético Trinidad sacó chapa de candidato al título con una trascendental victoria sobre Marquesado en pleno Oeste sanjuanino, terminando con una serie invicta del Tricolor como local y ratificando que para que lo bajen, el resto tendrá que jugar mucho y ganar demasiado. Fue victoria por 2-1 y las claves pasaron por su madurez para responder en los momentos justos del partido. En el primer tiempo, después de los primeros 15 minutos en los que Marquesado lo apuró mal pero lo perdonó con dos malas definiciones de Alejandro Videla. Ese error, tendría sus costos porque a los 22′, el León mostró las uñas y Germán Gigena clavó un golazo para poner el 1-0 en favor de la visita. Ahí, se afirmó Trinidad y sacó a la luz las razones de su privilegiada posición en la tabla. Seguro, firme. Marquesado intentó sacudirse pero no le alcanzó para equilibrar el marcador pese al tremendo remate de Olivares que dio en el travesaño con Lavorante ya vencido.

En el complemento, el Beto Gómez mejoró la generación del mediocampo con el ingreso de Darío Balmaceda y los primeros 5 minutos fueron propiedad privada de Marquesado. A los 4′ Ayllon casi cumple con la ley del ex al meter un remate en el palo previo roce del Oso Lavorante y de ese corner nacería el empate del Tricolor. Lo hizo Walter Olivares como premio a su gran labor. Pero claro, cuando parecía que el local ponía el partido bajo sus condiciones, Trinidad sacó pecho y se plantó como líder. Mejoró en el medio y obligó arriba. Tanto, que a los 25′ llegó su segundo tanto. Fue obra del Pato Pastoriza, que acarició de zurda y la puso junto al palo izquierdo de López que voló pero no llegó. A partir de ese momento, Marquesado fue más ansiedad que nada y eso, frente a un equipo que sabe lo que quiere como Trinidad, no alcanza para milagros.