No fue como el sábado. Es que UPCN se lavó la cara luego de aquella sufrida victoria y anoche se movió como sabe. Mejoró en recepción, también en bloqueo y vulneró cuando se lo propuso en ataque al empeñoso Lomas Voley. Entonces de aquel cerrado 3-2 del primer partido al justificado triunfo en el segundo punto de ayer, existió gráficamente un abismo. No porque saliera de nuevo una dura batalla pero sí porque el Gremial alcanzó el nivel acostumbrado. Por eso terminó ganando 3-1 sin discusión. Es más, perdió el tercer set porque aflojó mentalmente y se desconcentró. Los otros los ganó sacando a relucir su chapa. Su estirpe ganadora. Y terminó dándole una gran alegría a la multitud (anoche fueron casi 5.000 las personas que poblaron el “Cantoni”).
Así UPCN quedó de cara a una nueva consagración, que es lo que anda buscando. La cuarta consecutiva en esta Liga Argentina A-1 de Vóleibol. Está a sólo un triunfo de conseguirlo. Ahora la serie viajará a Buenos Aires pero en el camino cambiará la presión. Porque acá, en San Juan, el Gremial iba de banca y cumplió. Allá el apurado será Lomas, que llegó de punto a esta provincia, pero en su casa está obligado a ganar.
Se dieron varios aspectos para que la historia cambiara. El Gremial esta vez tuvo una buena recepción (con Filardi como abanderado) y la pelota le llegó más limpia al armador Demián González (una de las figuras). El bloqueo fue consistente (Junior y Olteanu tuvieron mucho que ver) y, en ataque -con saque incluído- Ramos, Filardi y Tell aportaron puntos vitales.
Enfrente, Lomas no tuvo el juego perfecto del primer partido. En los saques desapareció su gran efectividad y, sobre la red, Bonini ya no marcó en forma permanente. Sólo la figura del sanjuanino Alejandro Toro contrarrestó la merma en el juego.
El set más parejo de todos fue el primero. Terminó 26-24, pero quedó flotando la sensación que UPCN no la tendría tan complicada como en el primer chico. Igualados en 20, se dio una bola que armó increíblemente Theo para Olteanu y una tapa de Tell para que la visita quedara golpeado. Ramos metió un tantazo y Filardi lo cerró con un ace.
El segundo marcó claras diferencias del Gremial. En el tercero se dio aquella desconcentración y Lomas descontó. Pero en el cuarto, otra vez UPCN bien mentalizado fue siempre superior. El saque de Bonini a la red, que cerró el partido, fue la imagen final. UPCN está ahí de cumplir un nuevo objetivo. Será cuestión de esperar unos días nomás…

