Cuando antes de los 15 minutos San Martín le ganaba 2-0 a Banfield dando crédito de un equipo compacto, sólido, efectivo, rápido y con todos los argumentos para encaminarse al primer triunfo de la temporada en cancha del Taladro, todo cambió. La estructura se desmoronó, las decisiones que tomó fueron desacertadas y en el segundo tiempo todo se le fue de las manos. El partido se le escapó, se durmió, no se encontró en cancha y terminó perdiendo 3-2 por la 5ta fecha del torneo de Primera División.

“No le encuentro explicación, nos desordenamos”, fue una de las frases que luego destacó el entrenador Pablo Lavallén porque el equipo se destartaló y dejó sin efecto el frentazo de Mauricio Casierra a los 9’, y el taco de Facundo Barcelo sobre los 11’, que pusieron rápidamente el 2-0 en favor de San Martín.

Un arranque a puras luces y desenlace sin conexión, en el que las decisiones fueron desacertadas. De aquellos primeros minutos en donde le dio continuidad a su propuesta siendo rápido e hiriendo por las bandas, con explosión y sorpresa, pasó a ser un equipo que se confió y cuando quiso reaccionar ya le habían empatado (fue a los 9’ del segundo tiempo) y nunca pudo recuperarse, incluso fue decayendo para perderlo y sin tener oficio para pasar el mal momento.

Porque San Martín largó el encuentro en el estadio Florencio Sola con una propuesta arrasadora. A puro toque y encontrando conexiones, sabiendo culminar las jugadas y rápido en las resoluciones pasó a ganarlo. Pegó a los 9’ cuando la pelota pasó de derecha a izquierda, allí la tomó Montagna quien remató, en el trayecto el arquero Navarro dejó corta la pelota y Casierra en una aparición en el área metió el cabezazo para el 1-0 verdinegro.

El gol no hizo más que explotar las virtudes de San Martín, que en la jugada siguiente armó un toqueteó bárbaro con Barcelo, Villarruel y Gelabert, para el centro por abajo y el taco del uruguayo que luego Matheu no pudo sacar y terminó metiendo en su arco el balón.

El juego perfecto era propiedad del Verdinegro, que seguía buscando y creando para aumentar el tanteador. En ese afán por liquidarlo perdió la pelota y en la única que Banfield se animó le descontó. A los 21’, Silva manejó en el área, Ardente desvió su remate que dio en el palo, pero Erviti capturó el rebote para el 2-1. El equipo de Lavallén no sintió tanto el descuento y sobre los 24’ Hilario Navarro le ahogó el grito a Barcelo.

No obstante, casi como en un abrir y cerrar ojos, el trámite del partido cambió con el inicio mismo del segundo tiempo. San Martín pasó de dominador a ser dominado. De saber resolver o tomar malas decisiones. Y en ese cambio rotundo todo fue de Banfield. El Verdinegro nunca más se acercó al arco rival y el Taladro creció. A los 9’ Silva disparó de afuera del área para poner el 2-2 y ahí se encaminó al triunfo.

Se lo perdió Sarmiento. El palo se lo negó a Gómez. Hasta que a los 20’ se equivocó Gelabert al querer salir jugando, se la robó Erviti y Cecchini anotó el 3-2 que dejó sin nada a San Martín, que había tenido todo para ganarlo.