Invicto en el ciclo Monasterio aunque de mayor a menor en su producción desde aquella victoria sobre Estudiantes de Río Cuarto, hoy el desafío para el Atlético San Martín tiene su mismo nombre pero se le presenta en San Miguel de Tucumán donde visitará desde las 16,10 al Santo tucumano en La Ciudadela, buscando la real medida de su realidad. El Verdinegro sanjuanino viene de empatar sin goles con Chicago en una discreta producción colectiva a la que le faltó frescura en los tramos decisivos. No generó todo lo que intentó proponer y terminó sin goles, ni juego. Hoy, con más espacios por las necesidades de su anfitrión, puede que el escenario sea más favorable y se asemeje a lo que mostró ante All Boys cuando jugó bien, creó situaciones y mereció ganarlo.

No será sencillo el desafío para San Martín. Los tucumanos, en pleno proceso de cambio tras la salida de Ivan Delfino, se armaron más que bien para la temporada y aunque los resultados en las primeras 10 fechas lo dejaron lejos de sus expectativas, es uno de los peso-pesados del interior que se despierta en cualquier momento. Hoy, la dupla Ferrero-Martos estará interinamente al frente del plantel albirrojo que quedó golpeado y ante el Verdinegro irá por su recuperación anímica y futbolística.

En el equipo sanjuanino, la seguidilla de partidos (tres en una semana, con dos viajes) puede que sea factor a considerar, pero en este nuevo ciclo que empezó hace tres jornadas, todos quieren ganarse su lugar. La gran duda en el plantel verdinegro es la evolución de Sebastián González, quien salió lesionado ante Chicago pero viajó y será esperado hasta el último instante para confirmarlo entre los titulares. Si el Pulpito responde, la formación sanjuanina no cambiará demasiado con las dos líneas de cuarto, un mediapunta y un solo delantero. En los nombres, casi idénticos con Monllor en el arco; Molina, Masuero, Aguirre y Bontempo en el fondo; Borasi, Blanco, Grahl y Sánchez en el medio, González si responde y arriba, Nico Franco. Un desafío de verdad, una medida exacta.