Era la oportunidad que habían esperado desde el mismo comienzo del Federal B. Era la chance de abrochar el cierre de la primera rueda siendo líder y esperando la fecha libre mirando al resto desde arriba pero Atlético Trinidad no pudo terminar el sábado con victoria. Fue apenas un empate áspero, deslucido y frustrante contra un Atenas Pocito que potenció todas sus limitaciones como para llevarse algo a La Rinconada. Fue empate sin goles, con un primer tiempo que ilusionó por todo lo que jugaron pero que en el complemento decepcionó absolutamente porque se dedicaron a pegarse, a cortar demasiado el juego, conduciendo a un olvidable resultado para Trinidad, en especial, que se quedó con las ganas.

En el complemento, se cayó el juego y aparecieron los roces. Atenas se acomodó más a la defensiva y Trinidad insistió tal vez más pero con menos claridad. Así y todo, el León tuvo sus opciones pero la más clara estuvo marcada por la polémica cuando el árbitro Fernández no juzgó intencional una mano de Franco Arena en el área pocitana. En el final, Atenas casi se lleva todo con un remate de Illanes que Guirado sacó al córner con esfuerzo. Los dos prometieron más pero la decepción quedó del lado de Trinidad que se quedó con las ganas cuando menos lo esperaba.