Esta tarde, a las 17, se pondrá en marcha la primera etapa de la 26ta Vuelta Ciclista a La Bebida. La competencia grande del Cicles Club La Bebida se ha constituido en los últimos años en una carrera que sirve para pulir la forma física de aquellos ciclistas que encararán unos días después la Vuelta a San Juan y el Tour de San Luis.

Por sus características de competencia de recorridos cortos que se hacen a gran ritmo, con promedios que superan los 45 kilómetros horarios, es la prueba ideal para quienes buscan encontrar la punta de velocidad necesaria a pocos días de las citas más duras y, también para que los jóvenes ciclistas se prendan de igual a igual con los consagrados.

Nacida en 1982 y ganada por Manuel “Topo” Recabarren, la Vuelta Ciclista a La Bebida ha entronizado a triunfadores de la talla de Daniel Castro y Alberto Bravo, en los años ‘80 y 90 y, un poco más acá a Oscar Villalobo y Emanuel Saldaño.

Con la ausencia de los equipos de la Agrupación Virgen de Fátima y de Forjar Salud, esta edición de la carrera que comenzará en la tarde de hoy con un circuito de 21 kilómetros que recorrerá parte del sector sur del distrito rivadaviense, contará con la participación completa del equipo continental San Luis Somos Todos. Ramón Sánchez, llegará con un grupo de 13 ciclistas de donde saldrán los ocho que correrán el Tour de San Luis, por lo que se calcula que a la hora del banderazo inicial habrá -aproximadamente- un centenar de ciclistas.

La Vuelta a La Bebida no se realizó en algunos años por hechos exógenos. En 2002/03, porque se declaró duelo provincial por el fallecimiento de Monseñor Italo Severino Distefano (11 de octubre de 2002) y en otras ocasiones mutó su nombre por el de Vuelta del Oeste (NOTA: En el cuadro de ganadores, Villalobo, Ibarra y Páez ganaron esta carrera).

Luego de varios años en que se corrió por los triángulos corto y largo (Jardín de los Poetas, Av. Libertador e Ignacio de la Roza, unidas por calle Morón, en uno de los casos y Pellegrini, en el otro); ahora viajará por arterias nuevas, cuyo flamante asfalto permitirá que la disfruten vecinos que antes debían trasladarse hasta otros puntos.