Era una final y ambos equipos la jugaron como tal. Con demasiado roce, pierna fuerte, pero nada de emociones. Ayer, en el departamento San Martín, Unión San Isidro y Villa Obrera disputaron el encuentro de ida correspondiente a la semifinal que les dará el pasaje a la fase buscando el ascenso al Argentino B. Aunque ninguno supo sacar una diferencia favorable para esperar la revancha de otra manera. Igual, el empate 0 a 0 dejó más conformidad en la visita que definirá la serie en casa el próximo domingo. El encuentro no fue tan atractivo si se trata del aspecto futbolístico. Ambos equipos entendieron que las instancias así se juegan básicamente con garra y por eso lo más destacable resultó la entrega de cada equipo. Comenzó mejor el local que en el talento de Ochoa y en los ataques de Diego Verón y Ramón Ávila, generó sus chances. Mientras que la visita, teniendo como figura a Emanuel Astudillo, tuvo su chance más clara a los 35 cuando el delantero ganó en un desborde por la derecha y tras tocar con Delgado, Bravo por centímetros no le pudo dar.

En el complemento Villa Obrera tuvo la iniciativa. A los 10’, el Chelito Delgado remató y forzó a que Martínez despejara con los puños. Un minuto después, un error en la defensa local lo dejó mano a mano a Maldonado, pero el delantero no fue preciso y perdió otra chance para el chimbero. San Isidro, por su parte, no tenía cómo atacar y le dejó a la Villa todo a su favor. Encima casi lo sufre a los 21’ cuando de la línea le despejaron el gol a Astudillo. Ochoa intentó para el local pero siempre Aráoz respondió bien. Con el pitazo final, el resultado dejó a los villeros algo más conformes.