La cuarta y penúltima jornada de los Campeonatos Panamericanos de Pista fue en la que los ciclistas argentinos estuvieron más cerca de lograr alguna medalla. Nicolás Tivani terminó séptimo en el omnium, resultado que es hijo del infortunio que tuvo en la última de las cuatro pruebas que componen esta competencia, las 100 vueltas puntuables.
Nico había llegado con muchas chances de pelear, al menos el bronce, porque tenía sólo seis puntos menos que el estadounidense Gavin (102 a 96). La disputa por el oro era, casi, un mano a mano ente ese fenómeno canadiense de 18 años Dylan Bibic (116) y el colombiano Fernando Gaviria (112).
Una inesperada rodada sufrida cuando transitaban por el peralte norte condicionó las chances del sanjuanino, quien siguió corriendo pero nada pudo hacer para competir con sus rivales directos. Nico había culminado cuarto en el scratch, quinto en la prueba A Tempo, y sexto en la competencia de eliminación. Tenía chances, se lo notaba ágil y lúcido, corriendo con mucha inteligencia, hasta que todas sus expectativas se fueron al piso con esa cruel rodada.

semifinal
El final estaba cantado, Bibic controló con mucha autoridad a Gaviria, y el estadounidense Gavin, se quedó con el bronce.
VÉRTIGO PURO
Y si parecía que el estadio se vendría abajo con la valiente actitud de Tivani, luchando contra sus rivales y sus dolores de hombro y cuello, producto de la caída, también explotó con la tarea realizada por Lucas Vilar, quien arribó a semifinales de la velocidad pura. El argentino fue vencido en esa ronda por el colombiano Kevin Quintero, y debió competir en la final por la medalla de bronce con En Fa Tjon, de Surinam. Le tocó bailar con una de las dos más feas, porque Tjon fue el único velocista, que al menos hizo transpirar un poco a esa "bestía" que es sobre la bicicleta el trinitense Nicholas Paul, quien ganó el oro superando en dos corridas al colombiano Quintero.
Raspones en el hombro y dolor en el cuello, son las secuelas que dejó la rodada en el físico de Nicolás.
Es verdad que Vilar perdió, pero si uno mira las formas se da cuenta que está en el camino correcto, y que dentro de poco, podrá competir de "tú a tú" con sus adversarios.
Quinta y séptima culminaron en los 500 metros Valentina Luna y Natalia Vera, demostrando no estar tan lejos del resto.

