Viento, lluvia y un temblor del que habló todo el país fueron algunos de los obstáculos que la naturaleza puso al pelotón de ciclistas que ayer, con dos etapas, escribió el capítulo 89 en la historia de la Doble Media Agua, que ganó Nicolás Naranjo, quien se apoyó en la gran tarea de cuatro compañeros para edificar y consolidar una fuga de más de 50 kilómetros, que le permitió desbancar al riojano Gabriel Juárez (Municipalidad de Pocito) quien había ganado la contrarreloj matutina y desplazó del liderato a su compañero Jose Luis Rivera, ganador del primera etapa.
Esta edición diferente de la clásica con más ediciones del calendario rutero sanjuanino, tuvo los ingredientes propios de una vuelta, al fin de cuentas, eso es lo que fue, porque tocó la mayoría de los distritos sarmientinos. La contrarreloj de la mañana sirvió para ordenar al pelotón y cerrar la carrera en una docena de ciclistas que estaban dentro de un minuto de diferencia.
El chileciteño “Chory” Juárez fue quien cubrió de manera más rápida los complicados 9,1 kilómetros entre Pedernal y Los Berros. Quien fuera campeón nacional de ruta sub-23 (2011) y elite (2013) cerró su tarea en un tiempo de 15m07. Su compañero y jefe de las filas pocitanas, Ricardo Julio lo escoltó a 3 segundos y en tercer lugar se ubicó Nicolás Naranjo que terminó a 6 segundos del, desde ese momento, nuevo malla líder.
Por como había quedado la clasificación general era de suponer que en la última etapa los “piqueteros” deberían atacar, intentando, primero, quedarse con los segundos de bonificación que otorgaban las dos metas volantes intermedias y, segundo, buscando desestabilizar, el hasta entonces, sólido trabajo de la escuadra que dirige técnicamente Lisandro Cruel.
El de ayer fue el segundo triunfo en la temporada de Naranjo. El primero fue el circuito Escudero
Las especulaciones no estaban desacertadas, porque una jugosa pasada especial (entregó $ 1500 al ganador que fue el sarmientino Rodrigo Mieres del equipo Birerboll) actuó como imán para que se saliera a fondo desde bajada de bandera. Tras algunas escaramuzas producidas en el viaje hasta Divisadero, después de La Cienaga, apretaron las tuercas los hombres del “Pitufo” Castro. Ricardo Escuela, Adrián Richeze, Naranjo y Franco López, junto a Mauro Richeze rompieron la armonía y con ellos se “llevaron” a Juárez y Diego Tivani. La superioridad numérica los favorecía y aprovecharon la “bajada” por la ruta 153 para estirar diferencias. Ni el viento, ni la lluvia, frenaron sus ambiciones. El pelotón se atomizó y los compañeros de Juárez y Tivani quedaron dispersos en distintos grupos. El Turco Julio, Héctor Lucero y Josué Moyano asumieron la responsabilidad de la persecución en un segundo racimo de hombres donde viajaban sin alterarse los piqueteros Leandro Velardez y Daniel Zamora.
Antes de pasar por Cañada Honda, Juárez y Diego Tivani se frenaron para esperar a sus compañeros e intentar en los últimos 40 kilómetros descontar la ventaja que ya era de medio minuto a ellos dos y de 1m07s al grupo donde rodaban sus compañeros.
Antes de pisar la Ruta 40 es cuando todo San Juan tembló y el país se hizo eco del movimiento telúrico. Los únicos que no dieron muestras de que se les movió el piso, fueron el quinteto de corredores de la Agrupación que al entrar a la Vilal de Media Agua mantenían la distancia por arriba del minuto (1m06s). Claro que, mientras los de arriba pedaleaban como si en ellos les fuera la vida, empujados por la posibilidad de volcar radicalmente a su favor la clasificación general. A los que venían atrás les iba ganando la desesperación y Juárez comenzó a perder soldados en su causa de neutralizar a los punteros.
Lo que vino después fue un paseo triunfal de los piqueteros que provocaron un terremoto en la general y coparon los cinco primeros puestos. La plaza sarmientina fue ornamentada por las banderas amarillas y rojas de los aficionados de la Agrupación festejando la contundente victoria de sus muchachos.
