No hay nada seguro todavía pero a medida que se acerca la definición de la ronda clasificatoria de la Copa Libertadores de América crecen las posibilidades que Boca Juniors y River Plate puedan enfrentarse en los octavos de final. La clasificación de Boca está más que abrochada, porque el Xeneize, hoy por hoy, es el mejor equipo del torneo. En cambio la de River pende de un hilo, a tal punto que depende de un resultado externo y eso, lógicamente, ya es quimera o milagro si se da.
Igual, afirmándose en la lógica, el Millonario tendría que meterse en la definición de la Libertadores, porque debería ganarle (aunque sea 1-0) al San José de Bolivia, y Tigres de México, que es el puntero y ya clasificado, no debería perder en su visita al Juan Aurich de Perú. Entonces, Boca (que sería el número 1) debería enfrentarse con River (que si entra sería el número 16).
Pero dentro de esta posibilidad de Superclásico que hace que muchos ya se estén frotando las manos (encima, entre medio de los dos posibles partidos de Copa iría el que corresponde al Campeonato local) existe una serie de historias, presunciones y suspicacias que son increíbles.
El próximo miércoles, River deberá vencer a San José si pretende clasificar. Pero el DT de los bolivianos, el argentino Néstor Clausen, advirtió que no pasarán el ridículo en el Monumental: “Ojo, que en River no piensen que ya nos han ganado antes de jugar”. El exjugador de Independiente tiene sus razones. En la ida, San José fue superior a River y le ganó 2-0. El equipo boliviano no será el “payasito” de la película, más todavía si hasta tiene chances de clasificar (si le gana a River y Aurich pierde con Tigres).
Por el otro lado, tanto el Aurich como Tigres se preparan para lo mejor. Al menos los peruanos, que saben que con una victoria en su cancha de piso sintético se meten directamente en la otra fase. Igual, el DT Mosquera dijo: “Tengo mucho miedo que los árbitros favorezcan a River en todo esto. Es un equipo grande y todos lo quieren en la definición”. El hombre no es tonto y ya está abriendo el paraguas. Los mexicanos, a todo esto, no saben qué harán. Será cuestión de esperar el final de la película…

