12 puntos sobre 30 en juego marcan que en el primer cuarto de temporada donde el objetivo es la permanencia, Sportivo Desamparados está peleando contra el propio Sportivo Desamparados para encontrar la regularidad que le permita sumar puntos y engordar promedio. Ese 40% de efectividad total se reparte de forma muy pareja entre lo que hace de local y lo que también suma de visitante, con apenas 2 puntos de luz entre los 7 que ha sacado en el estadio del Bicentenario y los 5 que cosechó en sus salidas. Una paridad que dista demasiado de lo que muestran la mayoría de los equipos de la B Nacional que se polarizan haciéndose muy fuertes como locales y debilitándose casi exageradamente como visitantes. Su lucha es esa: encontrar la identidad para ser Sportivo Desamparados siempre, en San Juan o donde sea.
De local ya jugó 5 partidos y logró sumar 7 puntos sobre 15 posibles, con dos victorias, dos derrotas y un solo empate. Empezó ganándole a Patronato y volvió a cantar victoria contra Atlanta. Igualó contra Gimnasia de Jujuy y en el rubro derrotas, las dos (contra Defensa y contra Boca Unidos) tuvieron más de insólitas que de merecidas. Contra el Halcón de Florencio Varela, el árbitro Mauro Gianini fue protagonista principal en aquel recordado segundo gol visitante cuando un rebote en su humanidad le sirvió el gol al atacante de Defensa y Justicia. Y en la otra caída, ante Boca Unidos, todo el infortunio se asoció en una misma noche para servirle los dos primeros goles a Boca Unidos: primero con el gol en contra de Del Cero y luego, con el error de Rosso en el segundo.
En esa constante lucha por no ser uno de visitante y otro de local, Sportivo edificó una campaña afuera de San Juan más que interesante, sobre todo por lo que logró en las últimas salidas tras los dos primeros pasos en falso en los que perdió ante Chacarita en San Martín y contra River en cancha de Huracán. Luego de esas dos salidas, encontró el paso y fue levantando su rendimiento: primero empatándole a Gimnasia en La Plata, luego mereciendo algo más que la paridad ante Instituto en Córdoba hasta llegar al techo y cantar victoria en Puerto Madryn frente a Guillermo Brown.
Sus errores han sido determinantes tanto de local como de visitante. Sus virtudes, igual. La idea de respetar la pelota siempre, de buscar el protagonismo en cualquier escenario son las banderas que levanta este Desamparados que llegó a la fecha 10 de esta Primera B Nacional a 13 puntos del ideal antes del receso del mes de diciembre. Ni lejos, ni cerca. A mitad de camino y peleando por ser Sportivo. Intentando consolidar una identidad para la que tiene materia prima y con la que puede ilusionarse. Depende de Sportivo y de esa lucha interna.

