San Juan, 10 de septiembre.- Sportivo Desamparados nació el 10 de septiembre de 1919. Por entonces, un grupo de estudiantes de la Quinta Agronómica (hoy Escuela de Enología), muy futbolero, decidió formar un club. Al momento de buscar el nombre, no tuvieron mejor idea que llamarlo Desamparados, como la plaza en la que estaban reunidos. Y le antepusieron el Sportivo, para darle entidad de club.

El nombre también tuvo una relación especial con la Virgen de los Desamparados. "Esa virgen es la de los pobres. Y por entonces, los que fundaron el club desparramaban pobreza por todos lados"
Desde 1938 a 1944 tuvo la cesión de un terreno cedido por el gobierno provincial, que después del terremoto se conoció como Barrio de Emergencia Ameghino.

Desamparados podía ocupar ese espacio hasta 1948, pero las autoridades del club decidieron irse del lugar para que allí se levantara ese conglomerado. Sin lugar a donde ir, al tiempo optaron por hacer una cancha en unos terrenos que pertenecían al Consejo Nacional de Reconstrucción Nacional (hoy INPRESS). Y de ahí no se moverían más. Es que el 28 de octubre de 1960 y por ley provincial Nro. 2509, esos terrenos fueron donados al club, que no tardaría en levantar su estructura.

En su historia, Sportivo se dio el gusto de tener a casi una cuarta parte de su formación titular con la misma sangre en las venas. Y lo más curioso del caso, es que sucedió en tres ocasiones. Se trata de los tres hermanos Nehín, de los tres Roldán y de los tres Vega, que compitieron por separado, aunque algunos de los miembros de los dos últimos clanes alcanzaron a jugar al mismo tiempo.

Los que marcaron el camino fueron los Nehín, José, Pablo y Nahún, en las décadas del ’30 y ’40. Los tres integraron el equipo que logró el primer campeonato Oficial para Desamparados en 1928. José, "El Mundialista", sin dudas fue el más destacado. Pero Pablo, "Pito", logró jugar en Estudiantes y Gimnasia y Esgrima de La Plata. Por su parte, Nahún consiguió ser integrante de distintos seleccionados de San Juan.

Los Roldán, Pablo, Orlando y Julio, jugaron juntos a principios de los años 60. Pablo, el mayor, fue el primero en vestir la casaca de Desamparados. Orlando se sumó luego y Julio después, tras la fusión que hizo Sportivo con Huracán Angaco, unión que desaparecería poco tiempo después. Pablo era defensor, Orlando jugaba de 10 y Julio de 3 ó 4. "Nos llevábamos bien. No éramos de pelearnos mucho entre nosotros y menos entre los demás. De hecho, en 1959 ganamos la Copa a la Caballerosidad, por no contar con ninguna expulsión en todo el campeonato", dijo Pablo.

Pocos años después, tres hermanos volvieron a hacer historia. Los Vega, "La Dinastía", como se recordaba con pompa. Ismael Vega era el marcador lateral. Durísimo. Impasable como todo defensor por entonces, que no escatimaba pierna fuerte. Vicente era mediocampista y era un jugador ordenado y fuerte. Incansable en la mitad de la cancha. Por su parte, Ángel era delantero, aunque no jugaba tan de punta como Paz y Fernández. Con una zurda exquisita, quienes recuerdan aquellos partidos dicen que ponía la pelota donde quería.

Los festejos

Para celebrar los 91 años, esta noche, el víbora tiene planeado realizar una cena show que comenzará a las 22.30, en el Salón Gran Calívar. La opción de compra es de $70 y puede adquirirse en la secretaría del club. "De todas maneras quedan muy pocas", manifestó su presidente, Miguel Jofré.