Londres, 2 de julio.- Fue una sorpresa. Una nueva desilusión. Una derrota que le puede costar cara. Rafael Nadal se despidió demasiado pronto de Wimbledon. En el césped de la cancha central del All England, el español nunca pudo hacer pie ante el alemán Dustin Brown, un rival que se animó pese a ser el número 102 del mundo y tuvo por eso su premio, al vencer al ex número 1 por 7-5, 3-6, 6-4 y 6-4.
Con su look extravagante, con pelo largo, rastras y musculosa, Brown jugó en un estadio intimidante y repleto de público que esperaba ver una nueva función de Nadal. Sin embargo, lo que se encontraron quienes allí estaban fue un tenista que hizo valer su fortaleza mental para aprovecharse de un Rafa que todavía no logra volver en esplendor tras las lesiones musculares que lo afectaron este año y aquella en la espalda que lo obligó a someterse a un tratamiento con células madre a fines de 2014.
Fuente: Clarin.
