Corrían los primeros días de abril de 2013, cuando el comisario Natalio Ríos, por entonces segundo jefe de la Seccional 8va de la Policía de la provincia, decidió apoyar la iniciativa de una de sus agentes, Elizabeth Ortíz, quien en varias ocasiones le había solicitado modificar sus guardias porque debía cumplir con los entrenamientos del equipo de fútbol que tenía con otras amigas. Al oficial se le ocurrió dar forma a una entidad que cobijara las iniciativas deportivas de las mujeres mediagüinas y, ‘tocando’ un contacto por aquí y otro por allí, fue sumando apoyo.
El grupo de amigas en cuestión, que un día del año 2000 se agruparon bajo el nombre de +Las Lobas+ y que debía golpear varias puertas para conseguir donada una pelota o el dinero para comprarla; encontró en el comisario Ríos un mecenas. Alguien que las orientó a pensar en grande. A creer que se puede ser algo más que entusiastas jugadoras de un deporte que hasta el siglo pasado estuvo vedado para las damas. A encauzar sus esfuerzos en una entidad con una función social superadora.
Desde el año pasado la Liga Sarmientina de Fútbol fiscaliza de manera promocional un torneo para damas y otro para veteranos. Las Lobas, que no tienen cancha y que entrenan en un predio privado que les prestan, donde no hay sanitarios y los arcos tienen la extensión de las +haches+ que se usan para practicar rugby, participan de ese certamen representando al Atlético General Belgrano.
+Es una muy buena iniciativa la de la Liga de apoyar al fútbol femenino. Acá son pocas las oportunidades que tenemos las mujeres de practicar algún deporte y esto es un paso adelante’, cuenta Noemí Ferreyra, quien cada sábado que hay partido lleva a la cancha a sus hijos, Ana Paula (10 años) y Mateo (3). ‘Cuando nos toca jugar, los chicos los cuidan sus papás o nuestras amigas’, agregó.
Noemí, Elizabeth, Claudia González, Melisa Páez y Gladys Torres son las cinco, podría denominárselas, fundadoras. ‘Por entonces jugábamos fútbol 5’, contó Melisa, quien también recordó a dos jugadoras de otros equipos que ‘hicieron mucho’ para que creciera la actividad. ‘Cristina Ozán que juega en Defensores de Boca (Los Berros) y Yenny Avellaneda de San Martín (Cañada Honda) también armaron sus equipos y jugábamos desafíos’, explicó.
En la actualidad, Las Lobas cuentan con una treintena de jugadoras que van de los 12 a los 32 años. Cuentan con la ayuda técnica de Walter Matus, quien en la década del ’90 fuera uno de los referentes del fútbol mediagüino que llegó a los equipos capitalinos y se destacó en Trinidad y Peñarol, entre otros. ‘Les faltan muchas cosas, pero les sobra pasión’, cuenta el entrenador.
Contentas porque para la nota, Natalio Ríos, las sorprendió con su primer juego de camisetas en 16 años de vida, Las Lobas, no se olvidaron de resaltar que la gestión del dirigente Oscar Ponce fue ‘clave’ para que las damas encontraran su lugar dentro del fútbol sarmientino.

