El delantero Sergio Agüero siguió ayer con intensos ejercicios en gimnasio y campo en una recuperación contrarreloj de la lesión que lo marginó del último partido aunque no parece llegar para el choque ante Bélgica, el sábado próximo por los cuartos de final de la Copa del Mundo.
El entrenador Alejandro Sabella definiría hoy en el entrenamiento táctico, el último en Cidade do Galo, el equipo que afrontará el partido del sábado en Brasilia. Confirmó en conferencia de prensa post partido ante Suiza que José Basanta será el reemplazante del suspendido lateral izquierdo Marcos Rojo.
Ayer, el plantel argentino en pleno salió a entrenar esta tarde a la cancha 1 del complejo deportivo del Atlético Mineiro aunque con tareas diferentes.
Agüero, quien sufre una lesión grado 1 en el bíceps femoral izquierdo, desde el primer tiempo del partido frente a Nigeria, trabajó aparte con el kinesiólogo Luis García, con piques cortos y frenos para activar el músculo. Pero lo que da muestras que no estará es que los demás suplentes hicieron fútbol y él no, y el partido está a la vuelta de la esquina.
Mientras los once titulares ante Suiza más Rodrigo Palacio, que ingresó durante el segundo tiempo, realizaron trabajos regenerativos, los suplentes tras hacer un entrenamiento físico jugaron un partido diez contra diez contra los sparrings en una cancha acortada.
Para los suplentes jugó Basanta como lateral por izquierda por lo cual es fija para reemplazar a Rojo, suspendido por acumular dos tarjetas amarillas. Rojo, quien ayer salió con una molestia muscular, trabajó normalmente junto a los titulares en los ejercicios regenerativos. "Sólo fue una fatiga muscular, está bien como todos los que jugaron", dijo el portavoz del cuerpo técnico, Andrés Ventura.
El equipo de los suplentes formó con Agustín Orión; Augusto Fernández, Hugo Campagnaro, Martín Demichelis, Basanta; Ricardo Alvarez, Enzo Pérez, Lucas Biglia, Maximiliano Rodríguez; y como único punta en el equipo de diez, Giovanni Simeone, el sparring que eligió Alejandro Sabella para el partido, con el compromiso de jugar a uno o dos toques, no más para ejercitar circulación y desmarque.

