Hay ausencias y ausencias, pero la de Lionel Messi le pesa y mucho a la Selección argentina. Anoche el seleccionado argentino sintió su ausencia y lo reflejó en el flojo partido ante los venezolanos. Bauza insistió con Lucas Pratto, pero con un solo punta todo se hizo difícil, por eso después probó con los relevos y arriesgó, pero sin éxito. Por todo eso la “messidependencia” se notó y casi se termina pagando peor.

Con Lio en cancha los números hablan por sí solos: es que Argentina nunca perdió en estas Eliminatorias. Derrotó a Chile (2-1), luego hizo lo propio con Bolivia (2-0) y recientemente con Uruguay (1-0). En cambio, sin el rosarino, acumula sólo un triunfo (ante Colombia) en cinco encuentros jugados (tres empates y una derrota). Fue bajo el rendimiento de Argentina. Di María estuvo impreciso y sus desbordes nunca tuvieron una definición certera, Biglia no apareció como suele hacerlo, Lamela hizo lo que pudo y quizás lo más rescatable fue lo de Banega. Alario, Correa y Gaitán aportaron pero quizás como el técnico pretendía.