Buenos Aires, 7 de febrero.- "La Presidenta llamó a [Julio] Grondona y le pidió que saquen a Tinelli. «Se creyó que tiene más poder que yo», le dijo." La frase fue revelada anoche a LA NACION por una fuente directamente involucrada en las negociaciones por la transmisión del Fútbol para Todos.
Las quejas de La Cámpora por los cambios que se pretendía imponer en una de las mayores herramientas de propaganda del Gobierno fueron atendidas por Cristina Kirchner, que también se enojó con Tinelli por sus ironías en Twitter contra Hebe de Bonafini y decidió dejarlo fuera del proyecto.
La Cámpora había exigido, entre otras cosas, la continuidad en las transmisiones de "periodistas militantes", como Javier Vicente y Alejandro Apo. Tinelli había aceptado esa condición. Pero no fue suficiente para su continuidad.
"Nos sacaron tarjeta roja, nos echaron", le dijo anoche a LA NACION una fuente de Ideas del Sur. La comunicación les llegó cuando ya trabajaban en la producción de la nueva imagen del programa y cuando ya habían acordado la llegada de los nuevos periodistas del ciclo.
Desde que comenzó el plan, La Cámpora y Tinelli chocaron y el empresario exigió poder para decidir. Pero los camporistas bloquearon propuestas de Ideas del Sur, la productora de Tinelli, como el nuevo logo del programa. Y la propia Presidenta estaba muy fastidiada con Carlos Zannini (secretario de Legal y Técnica), con Jorge Capitanich (jefe de Gabinete), con Julio Grondona (presidente de la AFA) y con Alejandro Burzaco (director de la productora Torneos) porque las desavenencias con Tinelli habían dejado en una peligrosa exposición a FPT, cuando la intención original era precisamente cambiar la cara a las transmisiones deportivas.
La disputa por los nombres de los periodistas fue uno de los puntos de conflicto y la continuidad de Apo y Vicente dejó a Tinelli golpeado políticamente. Tanto es así que Zannini deambulaba ayer por Balcarce 50 diciendo que "hay que defender a los compañeros", pese a que había aprobado el descabezamiento de Apo, Vicente y otros periodistas, en sociedad con Tinelli y con Alejandro Burzaco, director de Torneos.
El conflicto sobrevino porque esa productora desembarcó con todos sus relatores y periodistas, con la venia de Tinelli, que puso su productora IDS Sports, que reemplazó a otra, El Farolito Entertainment, por la cual se pagaban sueldos en forma poco transparente. Ahora no se sabe qué sucederá con los anunciados ingresos de Sebastián Vignolo, Mariano Closs, Juan Pablo Varsky y Diego Latorre.
Máximo Kirchner, el hijo de la Presidenta, tal como anticipó ayer LA NACION, resistió los nombramientos. Máximo digita al camporista Andrés Larroque y opera en FPT mediante Domingo "Rafa" Cuello y Gerardo "Foia" Caruso a favor de los periodistas históricos de FPT.
Desde ese sector acusan a Zannini de favorecer a Burzaco y a Grondona con la compra de los derechos de TV del Mundial a Torneos por US$ 26 millones. Sostienen que Grondona se los podía haber cedido en forma beneficiosa al Estado, del que es su socio y del que cobra $ 1700 millones por año por las transmisiones.
Por la noche, Tinelli insinuó su salida de FPT por Twitter con un mensaje sugerente. En diálogo con otro tuitero que le decía "blanqueá q tu no ingreso al FpT es porque querías volver a relatar y no te dejaron…". Tinelli contestó "jajjajaja es por ESO". Por la misma vía, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, que hizo de vocera de La Cámpora, le había advertido a Tinelli que FPT "no está hecho para hacer plata sino para hacer política, tal como dijo Néstor". Tinelli le hizo RT desde su cuenta y agregó: "Y bueh, sería bueno que se pongan de acuerdo". Anoche, lo dejaron fuera del proyecto.
