Arsenal reaccionó anoche a tiempo en Sarandí y rescató un valioso empate ante Gimnasia 2-2, después de ir perdiendo por dos goles a quince minutos del cierre del encuentro.

Nicolás Ibáñez, a los 11 y 24 minutos del primer tiempo, le había dado la ventaja parcial al elenco platense, que tuvo todo para llevarse los tres puntos, pero se replegó demasiado en el complemento y le permitió levantarse a un rival que estaba en la lona. El uruguayo Joaquín Boghossian achicó diferencias, a 13 del epílogo, y cuando ya se jugaba un minuto de descuento, Martín Giménez, con un bombazo desde fuera del área, selló la igualdad definitiva.

Gimnasia fue práctico en el segmento inicial en el que sacó una ventaja de dos goles que parecía decisiva. No llegó mucho más que su rival, pero aprovechó casi todas las oportunidades que se le presentaron para irse al vestuario con una buena diferencia a su favor.

El empate fue un premio para la entrega de Arsenal y un duro castigo para Gimnasia, que se confió demasiado y dejó pasar una buena posibilidad de acercarse al líder, Estudiantes, al que recibirá el próximo domingo por la tarde en una nueva edición del clásico platense.