Buenos Aires, 8 de julio.- La tenista Caroline Wozniacki estaba a un punto de vencer a la francesa Alize Cornet en el abierto de Bastad, Suecia, cuando se produjo el insólito hecho.

La danesa, que preparaba su saque, cambió su cara de molestia por una sonrisa cuando se dio cuenta que su rival corrió hasta su bolso para comprobar si era su teléfono el que estaba sonando.

El público y las tenistas tomaron con buen humor este hecho que, más allá de la interrupción, no impidió que Wozniacki gane el punto que le faltaba y se quede con el partido.

Este llamado telefónico telefónico en pleno partido remite a la situación vivida por Gastón Gaudio, en Viña del Mar 2005, cuando estaba por sacar y su teléfono empezó a sonar, con un divertido ringtone: "Atendé Gastón, teléfono".