De concretarse el descenso de categoría el golpe deportivo sería el menos doloroso para River. El económico, ese partido que no se ve, será el que más castigará el ya lacerado cuerpo de una institución que en sus últimos veinte años ha dilapidado fortunas en malos negocios con la cantidad de jugadores que vendió.
El canal C5N presentó un detallado informe sobre las “pérdidas millonarias” a partir de los números actuales y lo que ocurrirá si River desciende.

Según el experto, River tiene una “deuda en crecimiento”, compuesta por déficit operativo mensual de 500 mil dólares, más una deuda con el plantel de 5 millones. “A setiembre de 2010, cuando cerró el balance, la deuda total de River era de 220 millones de pesos… Hoy es mucho más, rondará unos 250 millones de pesos”, afirmó el periodista Lucio Di Matteo.

Ahora bien, el último Patrimonio Neto de River (activo menos pasivo) dio 20 millones de pesos positivos. Pero, si River desciende, se desvaloriza el plantel, tiene menos ingresos por televisión y entraría en Patrimonio Neto negativo, lo que técnicamente se denomina “quiebra”.

En Ingresos anuales por TV: River percibe unos 30,7 millones de pesos, al igual que Boca, por parte del Fútbol para Todos mientras que el resto de los equipos de Primera División reciben entre 15 y 24 millones. En la B Nacional, el ingreso máximo es de 3,5 millones.

¿Se renegociarán los ingresos para los clubes del Ascenso?
Un informe del diario “El Cronista”, habla de Apocalipsis económico.
Hoy los sponsors aportan sumas que posiblemente no puede renegociar: Petrobras paga 2,5 millones de dólares hasta junio de 2012, Tramontina aporta 600 mil dólares hasta diciembre de este año y Adidas asegura 3 millones de dólares por temporada hasta el 2014. Si bien estos números se mantendrían en el Ascenso, River deberá negociar la cartelería del estadio.

Otro punto a tener en cuenta es su patrimonio en jugadores. Las cotizaciones de varios jugadores se devaluarán por estar en la Primera B Nacional y el club no podrá mantener a los contratos más altos del plantel. Erik Lamela, Roberto Pereyra y Rogelio Funes Mori, los juveniles más “prometedores” de River serían transferidos, mientras que salarios top como los de Paulo Ferrari y Alexis Ferrero serían muy difíciles de sostener, por lo que si River pierde no sólo pierde la categoría. Pierde mucha plata.